Historia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Fragmento

En la mañana del 26 de diciembre 1586, En aquel instante pasaba por allí una indígena que venía de Muzo, llamada Isabel, con su hijo llamado Miguel, de unos cuatro o cinco años. Al pasar frente a la puerta de la capilla dijo el niño a su madre que lo llevaba: “¡Mire, mire! Miró la mujer hacia la capilla y vio que la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá estaba en el suelo, de pie, (sin ser sostenida por nada y la cabuya de la que pendía estaba en el altar, íntegra) la imagen despedía de sí una luz que llenaba de claridad toda la capilla.

Cuántos prodigios ha obrado la Santísima Virgen del Rosario de Chiquinquirá a los ojos de sus hijos, los más humildes. Aunque algunas veces los da a conocer a otros para su conversión. Estos son los pequeños a los que alude Jesús cuando refiere en su santo evangelio que el Padre Celestial les ha revelado maravillas (Mt 11,25). ¿Podrá Él contarnos en el número de ellos? Esto no se debe solo a la condición social sino básicamente a la limpieza del corazón.

Petición: Santísima Virgen del Rosario  de Chiquinquirá, educa nuestros corazones, para que seamos agradecidos con Dios Padre por todo el amor, el bien y las bendiciones que recibimos de Él, por tu mediación, siendo los más grandes multiplicadores de Su amor con nuestra oración y adoración.

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores!

Cómo se ha de Resistir a las Tentaciones

Imitación de Cristo. L1, Cap. 13, 1-5

Mientras en el mundo vivimos no podemos estar sin tribulaciones y tentaciones. Por lo cual está escrito en Job: Tentación es la vida del hombre sobre la tierra. Por eso cada uno debe tener mucho cuidado acerca de la tentación, y velar en oración, porque no halle el demonio lugar de engañarle, que nunca duerme, sino busca por todos los lados a quien tragarse.

Ninguno hay tan santo ni tan perfecto que no tenga algunas veces tentaciones, y no podemos vivir sin ellas. Mas las tentaciones son muchas utilísimas al hombre, aunque sean graves y pesadas; porque en ellas es uno humillado, purgado y enseñado.

Todos los santos, por muchas tribulaciones y tentaciones pasaron, y aprovecharon.

Y los que no las quisieron sufrir y llevar bien, fueron tenidos por malos y desfallecieron.

No hay orden ni religión tan santa, ni lugar tan secreto, donde no haya tentaciones y adversidades. No hay hombre seguro del todo de tentaciones mientras que vive; porque en nosotros mismos está la causa de donde viven, pues que nacimos con la inclinación al pecado.

Pasada una tentación o tribulación sobreviene otra, y siempre tendremos que sufrir, porque se perdió el bien de nuestra primera felicidad.

Muchos quieren huir de las tentaciones, y caen en ellas más gravemente.

No se pueden vencer sólo con huirlas; con paciencia y buen ánimo, vencerlas con el favor Divino mejor que no con tu propio empeño y fatiga. Toma muchas veces consejo en la tentación, y no seas desabrido con el que está tentado; antes procura consolarle como tú lo quisieras para ti.

El principio de toda tentación es la inconstancia del ánimo y la poca confianza en Dios.

Porque como la nave sin timón la llevan a una y otra parte las olas, así el hombre descuidado y que desiste de sus propósitos es tentado de diversas maneras.

Meditación enfocada en nuestra realidad colombiana

  • La tentación es el momento en que piensas o se te invita a realizar el mal o algo que va en contra de los mandamientos de Dios. El catecismo nos indica que se cae en la tentación cuando se acepta, pues siempre se puede rechazar o huir de ella. Cuando nos deleitamos en la tentación pensando en cómo realizar el mal ya estamos perdiendo la batalla; por eso es necesario cortar con ella inmediatamente cuando surge y no dar espacio a la cavilación o a la imaginación.
  • La doctrina católica cristiana nos enseña que para no caer en la tentación tenemos que trabajar las potencias inferiores (pasiones, sentimientos, emociones e instintos) y las potencias del alma (entendimiento, memoria y voluntad). El entendimiento es lo intelectual, donde se planea el mal; la memoria es donde se recuerda los pecados cometidos, vistos o referidos y lo cual es como un combustible que alimenta otros pecados; y la voluntad es donde se acepta el pecado y se ejecuta. Nuestra sociedad y realidad colombiana alimenta el pecado porque no vence la tentación.
  • Estemos atentos a detectarla para rechazarla del todo, prontamente.

ORACIONES

A REZAR LUEGO DE LAS MEDITACIONES LOS DÍAS 1º AL 12º

VENI CREATOR SPIRITUS
Ven Espíritu creador; visita las almas de tus fieles. Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado. Tú, eres nuestro consuelo, don de Dios altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción. Tú derramas sobre nosotros los siete sagrados dones; Tú, el dedo de la mano de Dios, Tú, el prometido del Padre, pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra. Enciende con tu luz nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones y con tu perpetuo auxilio, fortalece nuestra frágil carne. Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto tu paz, siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que es nocivo. Por Ti conozcamos al Padre y también al Hijo y que, en Ti, que eres el Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo. Gloria a Dios Padre y al Hijo que resucitó de entre los muertos, y al Espíritu Consolador, por los siglos infinitos. Amén.
1
AVE MARIS STELLA
Salve, estrella del mar, Madre Santa de Dios, y siempre Virgen, feliz Puerta del Cielo. Aceptando aquel «Ave» de la boca de Gabriel, afiánzanos en la paz al trocar el nombre de Eva. Desata las ataduras de los reos, da luz a quienes no ven, ahuyenta nuestros males, pide para nosotros todos los bienes. Muestra que eres nuestra Madre, que por ti acoja nuestras súplicas quien nació por nosotros tomando el ser de ti. Virgen singular, dulce como ninguna, líbranos de la culpa haznos dóciles y castos. Facilítanos una vida pura, prepáranos un camino seguro, para que, viendo a Jesús, nos podamos alegrar para siempre contigo. Alabemos a Dios Padre, glorifiquemos a Cristo Soberano y al Espíritu Santo, y demos a las Tres personas un mismo honor. Amén.
2
MAGNÍFICAT
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
3
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PRÁCTICA:

Identificaré mis tentaciones más frecuentes y me trazaré un plan para contrarrestarlas, recordando que no las venceré solo con huir o resistirlas sino principalmente pidiéndole a Dios su gracia, mediante los sacramentos, y las diferentes prácticas de piedad o de oración (Santa Misa, Santo Rosario, Adoración Eucarística, Ayuno, Novenas, entre otras.)

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores!

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