Historia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Fragmento

En 1574, la misión que habían iniciado los dominicos pasa al clero secular y fray Andrés Jadraque es enviado a otro convento. Pronto decayó el culto y la imagen quedó abandonada. Con el tiempo la capilla se deterioró, las goteras y el sol dañaron la imagen. En 1576, el padre Juan Alemán de Leguizamón, encontró el lienzo en tan mal estado, que nada representaba, lo retiró del altar y lo entregó al encomendero en presencia de su mujer, Catalina de Irlos. El lienzo fue a dar a una despensa de campo y se usó para secar granos.

¿Cuántas veces nuestra vida la apoyamos en personas más que en Dios? Cuando ellas se van, nos defraudan o lastiman, se nos acaba la vida, nos sentimos lastimados o sin valor… Como el Lienzo de María Santísima que terminó secando granos y fue desechado por las personas que antes le guardaban culto. Por otro lado, ¿cuántas veces he lastimado, o usado a otros? ¿Me he aprovechado de personas descartándolas luego o sacando partido de situaciones? o ¿he dañado su dignidad de hijos de Dios?

Petición: Pidamos a Dios Padre, a través de la Santísima Virgen de Chiquinquirá, que nos dé la gracia de la conversión y sea ella quien con su ternura, sane nuestras almas y aumente nuestro amor a Jesús, para que Él sea el dueño y centro de nuestras vidas.

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores

Ningún bien tiene el hombre de suyo ni cosa alguna
de qué alabarse

Imitación de Cristo L3, Caps. 40, 1-2

Señor, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre para que le visites? ¿Qué ha merecido el hombre para que le dieses tu gracia? Señor, ¿de qué me puedo quejar si me desamparas? o ¿cómo justamente podré contender contigo, si no hicieres lo que te pido? Por cierto, una cosa puedo yo pensar y decir con verdad: Nada soy, Señor, nada puedo, nada bueno tengo de mí; más en todo me hallo vacío y camino siempre a la nada. Y si no soy ayudado e instruido interiormente por Ti, me vuelvo enteramente tibio y disipado.

Mas Tú, Señor, eres siempre el mismo, y permaneces eternamente, siempre bueno, justo y santo, haciendo todas las cosas bien, justa y santamente, y ordenándolas con sabiduría. Pero yo, que soy más inclinado a caer que a aprovechar, no persevero siempre en un estado, y me mudo siete veces cada día. Mas luego me va mejor cuando te dignas a alargarme tu mano auxiliadora; porque Tú solo, sin humano favor, me puedes socorrer y fortalecer, de manera que no se mude más mi semblante, sino que a Ti sólo se convierta y en Ti descanse mi corazón.

El que quisiere estar muy seguro en tiempo de paz, se encontrará abatido y temeroso en tiempo de guerra. Si supieses permanecer siempre humilde y pequeño para contigo, y morar o regir bien tu espíritu, no caerías tan presto en peligro ni pecado. Buen consejo es que pienses cuando estás en fervor de espíritu, lo que puede ocurrir con la ausencia de luz.

Meditación enfocada en nuestra realidad colombiana

  • Nuestro país está enfermo por la ambición de dinero, la soberbia, el egoísmo, la violencia, la inseguridad, las mentiras, la superficialidad, la corrupción, la falta de justicia, el narcotráfico, la inmoralidad, los vicios, la vida desordenada, las leyes que atentan contra el sagrado don de la vida, entre otros; y todo eso no es sino reflejo de nuestra falta de conversión.

  • Santísima Virgen del Rosario de Chiquinquirá, intercede ante tu divino Hijo por todos los colombianos, para que no nos aprovechemos de nuestra posición lastimando a los más vulnerables, sino que dejemos de lado todas esas actitudes y comportamientos dañinos y nos pongamos al servicio del prójimo buscando servirle desinteresadamente, para así construir un mejor país.

  • Patrona y Reina nuestra, Colombia necesita de tu constante intercesión para que cada uno de nosotros nos convirtamos, practicando la verdadera humildad y la caridad, y descansemos en tu corazón como niños necesitados de su madre, pues requerimos tu luz y guía para ser justos y no utilitaristas con nuestro prójimo.

ORACIONES

A REZAR LUEGO DE LAS MEDITACIONES LOS DÍAS 1º AL 12º

VENI CREATOR SPIRITUS
Ven Espíritu creador; visita las almas de tus fieles. Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado. Tú, eres nuestro consuelo, don de Dios altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción. Tú derramas sobre nosotros los siete sagrados dones; Tú, el dedo de la mano de Dios, Tú, el prometido del Padre, pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra. Enciende con tu luz nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones y con tu perpetuo auxilio, fortalece nuestra frágil carne. Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto tu paz, siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que es nocivo. Por Ti conozcamos al Padre y también al Hijo y que, en Ti, que eres el Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo. Gloria a Dios Padre y al Hijo que resucitó de entre los muertos, y al Espíritu Consolador, por los siglos infinitos. Amén.
1
AVE MARIS STELLA
Salve, estrella del mar, Madre Santa de Dios, y siempre Virgen, feliz Puerta del Cielo. Aceptando aquel «Ave» de la boca de Gabriel, afiánzanos en la paz al trocar el nombre de Eva. Desata las ataduras de los reos, da luz a quienes no ven, ahuyenta nuestros males, pide para nosotros todos los bienes. Muestra que eres nuestra Madre, que por ti acoja nuestras súplicas quien nació por nosotros tomando el ser de ti. Virgen singular, dulce como ninguna, líbranos de la culpa haznos dóciles y castos. Facilítanos una vida pura, prepáranos un camino seguro, para que, viendo a Jesús, nos podamos alegrar para siempre contigo. Alabemos a Dios Padre, glorifiquemos a Cristo Soberano y al Espíritu Santo, y demos a las Tres personas un mismo honor. Amén.
2
MAGNÍFICAT
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
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PRÁCTICA:

Entregarle al Señor, de corazón, mi historia de vida y pedir que la sane. Descansar en el abrazo amoroso de Nuestra Madre Santísima, la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, pidiéndole su ayuda para no utilizar a los demás.

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