Historia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Fragmento

En 1760, con el traslado de los indígenas, cesó la Doctrina y el arzobispo Araús erigió la Parroquia bajo el título y patrocinio de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, como estaba en la Doctrina desde 1588.

A pesar de las diferentes circunstancias y eventos en la historia, se mantiene la fidelidad a la honra de Nuestra Señora, de modo que se va escalando a mejores obras para Ella. Por otro lado vemos que la comunidad, más que sujeto, es motor de la evangelización; pues sin ella no puede realizarse. Que haya muchas personas por evangelizar debe ser el principal aliciente e impulsador de la obra misionera. Ver oportunidades en estos desafíos y suplirlas.

Petición: Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, ayúdanos a ser fieles a todo lo que Dios nos ha regalado y a todas las gracias extraordinarias que hemos recibido de parte del Señor Jesús; aliéntanos a recorrer, en lo espiritual, los caminos angostos y pedregosos, que están adornados con rosas, pero también con muchísimas espinas que nos hieren y purifican como el oro y la plata para poder entrar al Reino de los Cielos.

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores!

En qué consiste la Perfecta Consagración a Jesús por María

Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, núms. 120 y 121

Toda vez que nuestra perfección consiste en estar conformes, unidos y consagrados a Jesucristo, la más perfecta de todas las devociones es, sin duda alguna, la que nos conforma, une y consagra más perfectamente a este acabado modelo de toda santidad;  y pues que María es entre todas las criaturas la más conforme a Jesucristo, es consiguiente que entre todas las devociones, la que consagra y conforma más un alma a Nuestro Señor, es la devoción a la Santísima Virgen, su Santa Madre, y cuanto más se consagra un alma a María, más se unirá con Jesucristo, y he aquí por qué la perfecta consagración a Jesucristo no es otra cosa que una perfecta y entera consagración de sí mismo a la Santísima Virgen, y es ésta la devoción que yo enseño; con otras palabras, una perfecta renovación de los votos y promesas del Santo Bautismo. Consiste, pues, esta devoción en entregarse enteramente a la Santísima Virgen para ser todo de Jesucristo por medio de María. Es menester entregarle: primero, nuestro cuerpo con todos sus sentidos y sus miembros; segundo, nuestra alma con todas sus potencias; tercero, nuestros bienes exteriores, o sea nuestra fortuna presente y futura; cuarto, nuestros bienes interiores y espirituales, o sea nuestros méritos, nuestras virtudes y nuestras buenas obras pasadas, presentes y futuras; en una palabra: todo lo que tenemos en el orden de la naturaleza y en el orden de la gracia, y todo lo que lleguemos a tener en lo porvenir en el orden de la naturaleza, de la gracia y de la gloria, y esto sin reserva ninguna, ni de un céntimo, ni de un cabello, ni de la menor buena obra, y además por toda la eternidad, y sin pretender ni esperar ninguna otra recompensa de nuestra ofrenda y de nuestros servicios, que la honra de pertenecer a Jesucristo por María y en María, aun cuando esta amable Señora no fuere, como lo es siempre, la más liberal y reconocida de las criaturas.

Meditación enfocada en nuestra realidad colombiana

  • La Unidad entre Jesús y María, de la que nos habla el tema de hoy, en las personas se apoya fuertemente en la virtud de la fidelidad; ella adorna el corazón dándole una blancura radiante como la luz del sol, nos conlleva a ser genuinos y hablar siempre con la verdad, y ciñe en él una corona de lirios blancos de maravilloso perfume.
  • Hay que ser fieles en el estado al que Dios nos haya llamado. Si estamos comprometidos en un noviazgo o unidos bajo el Sacramento del Matrimonio: ser fieles a nuestras parejas; si estamos llamados a una vocación sacerdotal o religiosa: ser fieles a la vocación a la que Dios nos llamó.
  • La infidelidad es un pecado grave. Los infieles excavan en vida el abismo infernal, no heredarán el Reino de los Cielos. El Señor nos invita a ser fieles, así como lo fue Él, rechazar a toda costa este horrendo pecado que acarrea sufrimientos a otros aquí y a nosotros en la eternidad.
  • En nuestra sociedad, la infidelidad es la principal causa de las separaciones de las familias. Este hecho puede cambiar la mirada de los hijos en torno al amor y las relaciones, llevar a alteración en el rendimiento académico, causar mucha tristeza, sentimientos de culpabilidad y pérdida, agresividad, depresión, trastornos de ansiedad, llegando incluso a las adicciones (drogas, alcohol, comida, etc.), y en casos extremos suicidio. También pueden tener consecuencias de salud mental o psicológicas, incluso físicas.
  • El elevado nivel de conflicto entre los padres, se puede transmitir a los hijos como un modelo negativo para el manejo de las relaciones y los conflictos, y llevándoles a relaciones de pareja insatisfactorias, que terminan rápido, con violencia dentro de la misma y conductas sexuales de riesgo.
  • Por todo esto, las parejas deben construir relaciones fieles y sanas, -desde la amistad, el noviazgo, y durante el matrimonio- y así evitar divorcios o separaciones, que evidencia la ruptura de la Unidad, no son deseadas por Dios (Mt 19,6), y deja marcas irreparables en sus vidas y en las de sus hijos.

ORACIONES

A REZAR LUEGO DE LAS MEDITACIONES LOS DÍAS 20 AL 26

PRÁCTICA:

Evaluar como estoy viviendo la fidelidad a mi vocación o estado, contrastándolo con la Unidad entre Nuestro Señor Jesús y la Santísima Virgen María.

Agrega el REZO DEL SANTO ROSARIO a tus oraciones a la hora que puedas.

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores!

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