Historia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Fragmento

En 1636 el arzobispo de Santafé, Fr. Cristóbal de Torres, de acuerdo con el Presidente del Nuevo Reino, don Sancho Girón, marqués de Sufraga, define entregar a la Comunidad Dominicana el Santuario y la doctrina de Chiquinquirá. Para el año 1694, el prior del Convento de Chiquinquirá, Fray Pedro Tobar, escribe un libro que relata la Historia y milagros de la Santísima Virgen bajo ésta advocación.

El trabajo ofrece a cada hombre la oportunidad de crecer, desarrollar sus capacidades y realizarse como persona. No solo expresa su dignidad, sino que también es un medio para santificar la vida y bendecir a otros. Los padres tienen que ir enseñando a los hijos desde muy pequeños, a apropiar las virtudes y valores humanos del trabajo, preparándolos para el futuro. Así cuando llegue la hora de realizar su trabajo profesional, tendrán la costumbre, hábito y virtud y podrán realizarlo con amor y como una ofrenda a Dios.

Petición: Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, danos un corazón generoso para tratar con amabilidad y de forma agradable a todos aquellos que requieran de nuestros servicios. Que a través del trabajo nos podamos santificar y ayudar en la santificación de los demás.

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores!

Características de la verdadera devoción a la Virgen María

Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, núms. 105-110

Sus Caracteres:

Interior: La verdadera devoción a Nuestra Señora es interior: es decir, debe partir del espíritu y del corazón. Nace dicha devoción de la estima que se hace de la Virgen, de la alta idea que uno se ha formado de sus grandezas y del amor que se le tiene.

Tierna: Es tierna, es decir, llena de confianza en la Santísima Virgen, como la de un niño para con su buena madre. Esta devoción es la que hace que un alma recurra a Ella en todas sus necesidades de cuerpo y espíritu con mucha sencillez, confianza y ternura.

Santa: Esta devoción a nuestra Señora es santa, es decir, que conduce a un alma a evitar el pecado y a imitar las virtudes de la Santísima Virgen; en particular, la humildad profunda, la fe viva, la ciega obediencia, la continua oración, su universal mortificación, la pureza incomparable, la caridad ardiente, la heroica paciencia, la dulzura angelical y la divina sabiduría. Tales son las diez principales virtudes de la Santísima Virgen.

Constante: Es constante, es decir, afirma a un alma en el bien y la lleva a no abandonar fácilmente las prácticas de devoción; la hace animosa para oponerse al mundo, y a sus costumbres y sus máximas, a la carne con sus apetitos y sus pasiones, y al demonio y sus tentaciones: de modo que una persona verdadera devota a la Santísima Virgen no es mudable, melancólica, escrupulosa ni medrosa.

Desinteresada: La verdadera devoción a la Santísima Virgen es desinteresada; es decir, inspira a un alma a que no se busque a sí misma; sino sólo a Dios en su Santísima Madre. Un verdadero devoto de María no ama a esta augusta Reina por espíritu de lucro y de interés, ni por su bien temporal ni espiritual, sino únicamente porque merece ser servida, y Dios sólo en Ella.

Meditación enfocada en nuestra realidad colombiana

  • La verdadera devoción tiene un fondo de coherencia el cual es la concordancia entre lo que se piensa, se dice y se hace. Fallamos en oposición a alguna cuando somos incoherentes. Así hay personas que se dicen creyentes y no obran como lo pide la iglesia, o muestran un aspecto bueno en algunos momentos pero a escondidas o ante otros hablan o actúan mal. Mienten y engañan, no correspondiéndose su actuar en todo momento.
  • Debemos usar la Coherencia y la Verdad en todo momento. Cuánto daño causa la mentira! socava la confianza en el otro, obstaculiza el verdadero desarrollo, establece el imperio del mal sobre el bien, perjudica a las personas y a las sociedades, genera muchas injusticias, oculta pecados y atrasa o impide la buena marcha de las cosas; establece programas, leyes o comportamientos como válidos cuando están fundados en falsas premisas; genera un retroceso en el mundo, y nos divide interiormente.
  • La mentira es propia de Satanás a quien Jesús llama Padre de ella (Juan 8, 44), por lo que quien suele usarla se hace hijo de tal padre. Esta va contra el octavo mandamiento, junto con no levantar falsos testimonios, y es uno de los más olvidados o no tenidos por pecado. Los hijos de Dios por el contrario deben honrar la Verdad.
  • Imitemos las virtudes de María : humildad, fe, obediencia, oración, mortificación, pureza, caridad, dulzura, sabiduría, ésta última leyendo las Sagradas Escrituras. Haciendo esto constantemente la reflejaremos, la haremos sonreír y estaremos agradando y glorificando con ello siempre al Señor.

ORACIONES

A REZAR LUEGO DE LAS MEDITACIONES LOS DÍAS 20 AL 26

PRÁCTICA:

Listar las virtudes de la Virgen María que nos hace falta, de estas 10 que se destacan. Esforzarse por ser coherentes siempre y no actuar ni hablar con mentiras.

Agrega el REZO DEL SANTO ROSARIO a tus oraciones a la hora que puedas.

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores!

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