Historia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Fragmento

En 1663 Al saber las disposiciones del arzobispo, los frailes dominicos pidieron se les diese la Imagen de la Virgen María con sus pertenencias, ofreciendo en permuta dos parroquias propias de la Orden dominicana, y se comprometían a fundar un convento en Chiquinquirá, para celebrar con mayor solemnidad el culto divino y conceder la salida de la Imagen, siempre que fuese necesario para remediar la peste y otras calamidades.

 ¡Que riqueza de nuestra Santa Madre Iglesia! ¡que prodigios ha recibido del Cielo para aumentar la fe del pueblo colombiano! Por ello es menester apoyar a los hermanos dominicos y demás órdenes que habitan en nuestra Patria en su importante misión de total entrega a la Voluntad Divina, del cuidado y reverencia a Nuestro Señor Sacramentado y a su madre bendita en el prodigio de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.

Petición: Dios que eres el amor mismo, por la intercesión maternal de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, transforma nuestros corazones de piedra en corazones de carne, que cuando nos mires madre bendita logremos con nuestra vida y corazón hacerte sonreír, que los bienes que Dios con su providencia nos provee sean medios para conseguir que nuestros hermanos alcancel la salvación 

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores!

El que no reciba el Reino de Dios como un niño,
no entrará en él

Lucas 18, 15-30.

Le traían también niños pequeñitos para que los tocara; pero los discípulos empezaron a reprender a esas personas. Jesús pidió que se los trajeran diciendo: “Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, porque el reino de Dios pertenece a los que son como ellos. En verdad les digo que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.” Cierto hombre importante le preguntó: Maestro bueno ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno, nadie más. Ya sabes los mandamientos: No cometas adulterio, no mates, no robes, no levantes falsos testimonios, honra a tu padre y a tu madre.” Pero él contestó: Todo esto lo he cumplido ya desde joven. Al oír esto Jesús le dijo: “Todavía te falta una cosa: Vende todo lo que tienes, reparte el dinero entre los pobres y tendrás un tesoro en el cielo, después ven y sígueme.”

Ante tal respuesta, el hombre se puso triste pues era muy rico. Al verlo dijo Jesús: “¡Qué difíciles para los que tienen riquezas entraren el Reino de Dios!. Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para un rico entraren el Reino de Dios.”

Los presentes dijeron: ¿Quién podrá salvarse entonces? Jesús respondió: “Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.” En ese momento Pedro dijo: Ya ves que nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido. Jesús respondió: “Yo les aseguro que ninguno dejará casa, esposo, hermanos, padres o hijos a causa del Reino de Dios, sin que reciba mucho más en el tiempo presente, y en el mundo venidero la vida eterna.” Palabra del Señor.

Meditación enfocada en nuestra realidad colombiana

  • Jesús nos dijo que debemos ser como niños para alcanzar el Reino de los Cielos. Nuestra Patria colombiana necesita volver su mirada a los más vulnerables y reconocer en ellos a Cristo necesitado, que este pueblo bendecido por Dios vuelva a ser un pueblo alegre haciendo su Santísima Voluntad, perseverando en vivir los mandamientos de la Ley de Dios y los Sacramentos instituidos por nuestro Señor Jesucristo, su santa iglesia y una vida de oración y de caridad.
  • Ver que el amor al dinero es la raíz de todos los males (1 Tm 6,10). Nuestra sociedad colombiana se ha dañado mucho por esto. El narcotráfico, el sicariato, la prostitución, la corrupción, los negocios ilícitos e inmorales, se dan por el amor al dinero generan una felicidad aparente, pero no conducen a la felicidad eterna.
  • El deseo de tener más se manifiesta en muchas formas, pero básicamente es el querer de acaparar. El avaro retiene o acumula en exceso, y le cuesta compartir sus bienes con los demás. Esto es la avaricia que genera apego a las cosas de la tierra y trae muchos males como la dureza de corazón, la intranquilidad por los bienes, la indiferencia por los demás, la violencia, la injusticia, el despilfarro, la inmoralidad, la envidia, la mentira y el engaño, entre otros.
  • Para contrarrestar este pecado debemos practicar el desapego y la generosidad, viviendo solo con lo necesario. La forma más excelsa de esto es la práctica del consejo evangélico de la pobreza y el desprendimiento o la providencia divina. No visto como miseria, sino como enfoque en lo importante, lo necesario y lo justo. Recordemos que Jesús nos dijo: Busquen el Reino de los Cielos y su justicia y todo lo demás se les dará como añadidura. (Mt 6, 33).

ORACIONES

A REZAR LUEGO DE LAS MEDITACIONES LOS DÍAS 13 AL 19

PRÁCTICA:

Acercarme más a mi comunidad parroquial, sea para volver a vivir en ella los sacramentos, dar una ofrenda, si puedo colaborar más profundamente y hacer una obra de misericordia con una persona pobre y necesitada que esté buscando direccionar su vida a Dios. Debo ser siempre motivo de edificación espiritual en medio de mi comunidad parroquial.

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores!

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