Historia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Fragmento

En 1596, el Papa Clemente VIII concede indulgencia plenaria a quienes visiten devotamente la sagrada imagen de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá. Entre los sucesos maravillosos que hasta entonces se relatan está el surgimiento de una pequeña fuente debajo del altar de la renovación de la imagen, algunas personas llevaban lodo y agua de esta como reliquia, después de visitarla.

Aunque Dios nos da sus gracias en abundancia y en nuestra iglesia tenemos muchos regalos para ser bendecidos y sanados, a lo largo de nuestra vida hemos buscado otras alternativas para llenar nuestros vacíos y obtener nuestro ansiado bienestar terrenal; lo buscamos en las comodidades, en el dinero, la buena vida, en las amistades poderosas, entre otros. Acudimos quizás a curanderos, brujos, al ocultismo y otras cosas que van en contra de la voluntad de Dios.

Petición: Virgen santísima del Rosario de Chiquinquirá: Ayúdanos a tener un profundo dolor de haber ofendido a Dios y un firme propósito de enmienda. Intercede ante Él por el perdón de nuestras faltas y ofensas y entrega a tu amado Hijo las humildes oraciones realizadas en tu bendito Santuario.

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores!

Del juicio y pena de los pecadores

Imitación de Cristo. L1, Cap. 24, 1

 Mira el fin en todas las cosas, y de qué suerte estarás delante de aquel juez justísimo, al cual no hay cosa encubierta, ni se amansa con dádivas, ni admite excusas, sino que juzgará justísimamente. ¡Oh ignorante y miserable pecador!¿Qué responderás a Dios, que sabe todas tus maldades, tú que temes a veces el rostro de un hombre airado? 

 ¿Por qué no te previenes para el día del juicio, cuando no habrá quién defienda ni ruegue por otro, sino que cada uno tendrá bastante que hacer por sí?

Lucas 16, 1-8.

Jesús dijo también a sus discípulos: “Había un hombre rico que tenía un administrador, le vinieron a decir que estaba malgastando sus bienes. Lo mandó a llamar y le dijo: ¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no continuarás con ese cargo. El administrador se dijo: ¿Qué voy a hacer ahora que mi patrón me despide de mi empleo? Para trabajar la tierra no tengo fuerzas, y pedir limosna me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que cuando me quiten el cargo tenga gente que me reciba en su casa. Llamó uno por uno a los que tenían deudas con su patrón y dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi patrón? Le contestó: cien barriles de aceite. Le dijo el administrador: toma tu recibo, siéntate y escribe en seguida cincuenta. Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto le debes?

Meditación enfocada en nuestra realidad colombiana

  • Es una verdad de fe que después de morir nosotros seremos juzgados, y allí nada podremos encubrir, ni justificar; todo saldrá a la luz tal cual fue. Cuando olvidamos esto perdemos el norte de nuestra vida y creemos que aunque podamos mentir y los otros no sepan nuestras acciones tampoco las conocerá Dios que en todo lugar y momento nos ve y sondea nuestras intenciones.
  • Nuestra sociedad colombiana y el mundo está dejando a Dios y se está llenando de cosas contrarias a Él: nos ha invadido el paganismo, volviendo a la oscuridad de aquellos que desconocían la fe. El paganismo se ve en el uso de amuletos y supersticiones, la recurrencia a brujos, chamanes, lectura de cartas, santeros, prácticas de muerte, adivinación, amarres, riegos, hechizos y todo recurso a las obras del mal, en la exaltación de prácticas paganas y nocivas espiritualmente, divinidades de otras religiones, figuras de muerte, incluso que se ofrecen como “cultura”. Recordemos que esto contamina nuestra vida espiritual, abre puertas a la acción del Maligno y va contra el primer Mandamiento de Amar a Dios sobre todas las cosas pues nos lleva a poner nuestra confianza en estas cosas y prácticas, desplazándolo a Él.
  • No olvidemos la realidad de la vida eterna. Me pregunto: ¿Me voy a salvar? ¿a dónde iría? ¿de verdad soy tan bueno que merezco el cielo? ¿Qué pecados tengo que me podrían condenar? ¿Hay faltas pasadas, de mi juventud o vida, que no he confesado o de las cuales no me he arrepentido? ¿Aliento a cometer el pecado en los demás a través de burlas, palabras, comentarios, gestos, imágenes, vestuario indecente, invitaciones a grupos o a prácticas que dañan la fe o la moral o se burlan de ella? Corrijamos nuestra vida y no seamos instrumentos del mal sino que enseñemos los valores morales y llevemos las personas a Dios.

ORACIONES

A REZAR LUEGO DE LAS MEDITACIONES LOS DÍAS 13 AL 19

PRÁCTICA:

Voy a aconsejar a una persona que veo que va por mal camino en algún aspecto de su vida, oraré por esa persona y le invitaré a acercarse a Dios. Esta experiencia también me hace revisar el camino que estoy llevando. Evaluaré cómo estoy si hoy fuese mi muerte y cómo me gustaría estar cuando ella llegue; haré los cambios pertinentes para la reforma de mi vida.

Jaculatoria: Pues eres de los pecadores, el consuelo y la alegría ¡Oh Madre clemente y pía, escucha nuestros clamores!

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